La importancia de los pactos parasociales en las empresas.

Pablo-GuijarroLos pactos parasociales, o shareholders agreements, son un útil instrumento dirigido a regular negocios en que participan varios socios, y anticipar problemas que puedan surgir.

Cuando se constituye una sociedad de capital (generalmente se hará bajo la forma societaria de sociedad limitada o sociedad anónima) se elaboran unos estatutos que contienen las normas por las que se regirá esa sociedad, y que son de obligado cumplimiento para socios y administradores. Pero, en ocasiones, estos estatutos pueden resultar insuficientes o demasiado rígidos para regular la realidad presente, o futura, de la empresa. En este caso, un instrumento eficaz son los pactos parasociales, o también llamados extraestatutarios.

Según la circunstancias de la empresa, el pacto tendrá una función: proteger reforzadamente a socios minoritarios, regular la participación de socios inversores, valorar aportaciones intangibles –como el know how, por ejemplo–… En general estos pactos son idóneos para empresas donde varios socios toman varios roles poniendo su conocimiento y experiencia en común a través de una única sociedad, y dirigido a un proyecto conjunto.

Sucede, por ejemplo, en el ámbito inmobiliario. Los shareholders agreements son verdaderamente útiles para regular proyectos en los que un socio aporta suelo y/o capital y otro socio aporta la gestión inmobiliaria, así como para prefijar la vía de materialización del beneficio esperado.

Existen varios tipos de pactos entre socios, según la finalidad de éstos.Puede tratarse de los denominados pactos de relación, donde prima la voluntad de los socios de regular sus relaciones recíprocas y sin mediación de la sociedad, como por ejemplo la restricción de la transmisión de acciones o participaciones sociales.También pueden elaborarse pactos de atribución, que ofrecen ventajas a la sociedad, por ejemplo, obligaciones de financiación, o pactos de no competencia. Y, muy comúnmente lospactos son de organización, actuando como reglamentación de la organización, el funcionamiento y sistema de toma de decisiones. En estos casos se acuerdan normas sobre la administración de la sociedad y el gobierno de la misma, como la restricción de funciones de los administradores, o el establecimiento de quórums reforzados, por ejemplo.

Los pactos parasociales parten del principio de autonomía de la voluntad de las partes, y eso los convierte en un instrumento elaborado a la medida que marcan los socios de la empresa. Esta capacidad de autorregulación por los propios socios tiene tres ventajas significativas:

  1. Son los socios quienes determinan y regulan las reglas del juego de su propio negocio.
  2. Definen con total precisión los objetivos que se persiguen, determinando claramente el interés de los socios.
  3. Hacen que los mecanismos para solucionar conflictos sean más flexibles y escogidos por los socios.

Además, en el momento en que se inscriben en el Registro Mercantil, los pactos parasociales son exigibles en cuanto a su cumplimiento, ya que tienen naturaleza contractual. Por eso, a pesar de tener libertad de forma –esto es, que puedan ser tanto verbales como escritos, en documento público y documento privado–, es importante y muy recomendable formalizar los pactos en escritura pública e inscribirlos en el Registro Mercantil.

Pablo Guijarro
Abogado en SPR Abogados